Menu

La base naval nuclear «invisible» del Peñón

La base naval nuclear «invisible» del Peñón

De La Razón

En todo el debate en relación al conflicto histórico a cuenta de Gibraltar hay un tema que suele pasarse de puntillas

A medida que van conociéndose más detalles del principio de acuerdo anunciado por la ministra de Exteriores en Nochevieja, la preocupación va convirtiéndose en alarma al constatarse que, si finalmente se llega a firmar un tratado, uno de los paraísos fiscales más opacos del planeta, la colonia británica de Gibraltar, podrá desarrollar sus tortuosas actividades financieras y ampliar aun más su régimen fiscal privilegiado con menos cortapisas que hasta la fecha y sin que, además, España cuente con herramientas objetivas para hacer valer la reivindicación de soberanía sobre la última colonia que queda en Europa.

El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo / Foto: Alberto R. Roldán

El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo / Foto: Alberto R. Roldán

Ver también


  • España.La base naval nuclear «invisible» del Peñón

  • España.Alguien miente sobre el Peñón

Pero no sólo es preocupante el fondo: también lo son las formas. 24 horas después del acuerdo comercial de Nochebuena entre Reino Unido y Bruselas las 1.500 páginas de su articulado estaban publicadas online en las 26 lenguas oficiales de la Unión. Doce días han pasado del «principio de acuerdo» respecto a Gibraltar y ni la opinión pública ni los partidos políticos han recibido información cabal sobre su contenido más allá de las breves explicaciones de la ministra González Laya en su apresurada rueda de prensa de Nochevieja.


Aunque se haya dejado fuera la soberanía, estamos dejando de reclamar algo que hemos reclamado desde 1714»José Manuel García Margallo - Ex ministro de Asuntos Exteriores

Prueba de la improvisación y de la escasa claridad de los términos sobre los que se ha construido este «principio de acuerdo» es que cada vez que el Gobierno hace público algo de su contenido a través del diario «El País», las autoridades locales de Gibraltar contestan con un desmentido que contradice punto por punto la que, es de suponer, es la postura del Gobierno. Ayer no fue una excepción: Fabián Picardo utilizó su página en una red social para ponerle los puntos sobre las íes a las explicaciones aportadas por González Laya. Picardo dejó claro que España no tendrá control efectivo sobre la entrada de particulares en Gibraltar y subrayó que los guardias de Frontex necesitarán el permiso del «Parlamento» de Gibraltar para realizar controles: «Esto requerirá una ley del Parlamento (...) lo que supone un reconocimiento crucial para nuestro Parlamento, nuestra institución democrática fundamental». Además de mostrar su entusiasmo por el reconocimiento gratuito a unas instituciones que, en el pasado, España se cuidó mucho de reconocer, Picardo dejó entrever también la escasa voluntad que Gibraltar tiene de cumplir su parte del trato: «Antes de que un agente español pueda entrar en Gibraltar será necesaria una ley del Parlamento, algo que estoy seguro de que ningún parlamento de Gibraltar permitirá ni ahora ni dentro de 4 años. ¡Un factor clave a la hora de proteger la soberanía, la jurisdicción y el control!». Es pertinente recordar que cuando en el futuro surjan conflictos si la colonia no cumple el tratado las partes del litigio no serán España ni Gibraltar sino Reino Unido y la Unión Europea.

volver arriba