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LA GUERRA DE CUBA Y LA PÉRDIDA DE GIBRALTAR

LA GUERRA DE CUBA Y LA PÉRDIDA DE GIBRALTAR

Indagando en la historia /Juan Sánchez Jiménez

El año 1898 se enfrentaron los barcos de guerra norteamericanos y españoles en la Habana y en Filipinas, entre otros sitios, en la guerra que los Estados Unidos declararon a España a consecuencia del hundimiento de su barco "Maine" en aguas cercanas al puerto de la capital cubana.

 

La situación de las relaciones entre ambos paises era la propia de naciones enemigas, a consecuencia de la decidida determinación norteamericana de robarle a España los últimos espacios coloniales que le quedaban en América, las islas de Cuba y Puerto Rico.

 

La Armada española no servía prácticamente para la batalla, por encontrarse antigua y envejecida, con la mayoría de sus barcos de madera, mientras que Estados Unidos estaba construyendo una armada a base de barcos de acero, de la que el primero fue precisamente el citado Maine, que se hundió en la batalla de La Habana por una avería, dando lugar a que los americanos declararan la guerra a España.  

 

Ese año había en suelo cubano una guerra entre los independentistas, azuzados por los norteamericanos, y España, en la que una gran parte de nuestra juventud murió víctima de enfermedades tropicales, del viejo equipo de defensa que manejaba y de la mala dirección militar. El fondo del problema, que dio lugar a esta guerra, fue el gran comercio que los empresarios españoles tenían en el cultivo y exportación de caña de azúcar y tabaco, que los americanos deseban controlar directamente. Estas ganancias estaban cargadas por el gobierno español con altos impuestos, provocando que los empresarios cubanos desearan una "ayuda" exterior contra España, no solo por ese motivo sino porque exigían abiertamente la independencia, haciendo frente a los destacamentos militares, desencadenando la primera parte de la guerra con esporádicos encuentros armados, que se hicieron cada vez más frecuentes, hasta que estalló la guerra con los yanquis.

       Los criollos cubanos estaban decepcionados desde que perdieron la guerra de independencia de la década de 1868-1878, y acudieron a los norteamericanos en busca de ayuda militar y económica, cuyo resultado fue la guerra de 1898, que los yanquis ampliaron a la colonia española de Filipinas, atacando allí a los barcos españoles, ayudando a los jefes independentistas Bonifacio y Aguinaldo y lo mismo en Cuba con los insurrectos  Antonio Maceo y José Martí. En todas estas acciones de guerra se significaron defendiendo a España el almirante Cervera, el general Vara de Rey, comandante del batallón español en la batalla del Caney contra los soldados yanquis, muriendo en el mismo junto con dos de sus hijos, así como el capitán de navío Joaquín Bustamante Quevedo, jefe de  la escuadra española, que murió por las graves heridas recibidas en la lucha.

       España perdió su juventud, su Armada, sus colonias y su honor. La derrota trajo a España humillación, la miseria económica, la desesperación, la debilidad extrema del país, la incapacidad para el gobierno y el abatimiento moral de los españoles, cuyas consecuencias se plasmaron en los acontecimentos que llevaron a la guerra civil de 1936.

Por esta y otras muchas derrotas  históricas de España, la poetisa chilena Gabriela Mistral la llamó "la perdedora".

       Hoy domingo 25 de noviembre de 2018 España será nuevamente la Perdedora, ahora de Gibraltar por segunda vez, cuando los políticos de la Unión Europea se reúnan con los de Inglaterra, cediéndole a esta nación enemiga de España todos los derechos soberanos sobre el Peñón.

Hasta ahora nadie ha dimitido, ni dimitará.

 

 

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