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LA FAMILIA DONAIRE DE BENALMÁDENA

María Donaire vecina de alhaurín de la Torre María Donaire vecina de alhaurín de la Torre La Fontana
(Del archivo de La Fontana)
 

       En Alhaurín de la Torre hay una família Donaire, descendiente del primero de este apellido que llegó a nuestro pueblo en la segunda mitad del siglo XVII y como los primeros datos que disponemos de la de Benalmádena son del año 1780 parece lógico afirmar que los Donaire de este pueblo vecino llegaran desde el nuestro, por esa diferencia de unos novena años.

         El día 6 de marzo de 1780 se firmó una escritura en Benalmádena  ante el fiel de hechos Pedro Risueño, por no haber escribano esos años en el lugar, en la que se aclara que el fiel de hechos la llevó a la escribanía de Málaga mucho tiempo después. En la misma se lee que don Juan de Salas tenia una media casa en la calle del Egío, linde con la de doña Inés Donaire.

          En una relación de deudores al Monte Pio de agricultores de Málaga del año 1776 figuran los vecinos de Benalmádena Bartolomé Escobar Donaire y su madre Francisca Donaire, viuda de Matias Escobar. Esta Francisca Donaire era natural y vecina de Benalmádena y tuvo diez hijos con Matias y quedó propietaria de una viña de tres obradas en la Sierra, en el partido del Quejigal; una suerte de tierra en el Cortijuelo, una casa en la Plaza Pública, ocho reses vacunas, quince cerdos, dieciocho cabras, cuatro bestias menores y una yegua y su hijo Bartolomé Escobar Donaire dos hazas en el partido de Los Peñones, labraba en renta el cortijo de don Rafael Moncayo en Arroyo de la Miel.

          En 1786 Feliciano Martín y Sebastiana Donaire su mujer, de dicha vecindad, eran dueños de una huerta situada en el partido de El Sotillo, que compraron a Ambrosio de Contreras, del mismo vecindario, la cual lindaba por una parte con huerta de don Rafael Moncayo, presbítero y por otra parte con olivar de don Leandro de Rubira, cuya huerta tenian  tratada de vender y como garantía del contrato, los vendedores hipotecaron  una huerta de su propiedad situada en el partido de Las Cañadas, que lindaba por una parte con tierras de La Capellanía de don Félix Hurtado y por otra con olivar de don Leandro de Rubira, libres de toda carga.

En escritura del mismo año Esteban de Ayora, vecino de Benalmádena, declaró que diez años antes vendió a Bartolomé Donaire, también vecino, una casa deteriorada, compuesta de un cuerpo y patio, en la Plaza Principal, linde con casas de don Tomás Delgado y con casas de Josefa del Río, viuda, y no se le hizo escritura entonces por no haber escribano público en la villa.

También en 1786 Antonio Donaire tenía tierras en Las Colmenillas   que en 1787 vendió a Bartolomé Donaire un pedazo de viña y tierra calma en Las Colmenillas. Y ya en 1802 Bartolomé y Antonio Donaire Marques, vecinos de Benalmádena, en representación de María Donaire Marques su hermana, de estado soltera, vendieron al vecino Vicente Bañasco un pedazo de casa compuesto de alto y bajo, en la calle de La Lomilla.

En 1861 José Donaire tenia una suerte de tierras en el partido de los Peñones linde con tierras de José Navarro y las de Salvador Soto Cabeza. Y un año después el vecino de Mijas Cristóbal Martín Donaire y su mujer María Martín Martín y otros parientes heredaron una huerta en el partido de las Cañadas por muerte de su suegra Antonia Martín.  

Es posible que estos primeros vecinos de Benalmádena de la familia Donaire se establecieran en este lugar provenientes de los Donaire de Alhaurín de la Torre, como queda dicho al principio.

      

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