Menu

LA PRIMERA VUELTA A LA TIERRA

LA PRIMERA VUELTA A LA TIERRA

/Juan Sánchez Jiménez

El día 10 de octubre del año 1519, reinando en España el emperador Carlos I, salieron del puerto de Sevilla y de Sanlúcar de Barrameda el portugués Fernando de Magallanes contratado por España y Juan Sebastián Elcano, al mando de 265 hombres en cinco barcos, pretendiendo dar la primera vuelta a la tierra, empresa que consiguieron plenamente después de pasar incontables peligros, especialmente en la singladura marítima. Además, descubrieron el estrecho al sur de Argentina al que se le puso el nombre de Magallanes en honor de su descubridor, que murió después de pasarlo por primera vez cuando se encontraban en las islas Filipinas en 1521.

 

Tomó el mando de la flota Elcano, que enfilando una ruta por el Océano Pacífico dobló por el sur de África, llegando en 1522 a Sanlúcar de Barrameda con 18 hombres en un solo barco y amarrado al timón para poder manejarlo sin caerse de hambre y enfermedad. Esto ocurrió hace quinientos años y desde entonces algunas potencias europeas y especialmente Inglaterra, no han dejado de engañar al mundo inventándose descaradamente la autoría de esta gran aventura, en la que España demostró definitivamente que la Tierra es redonda.

 

En efecto y desde entonces, aquella gente siempre envidiosa del poderío naval y científico de España, viene enseñando en sus escuelas públicas a sus niños que la hazaña de la primera vuelta al mundo la llevaron a cabo no los españoles, sino un pirata inglés y todavía hoy en el Atlas de los Descubrimientos editado por la empresa The Times el año 1992, escrito por más de veinte profesores, entre los que no figura ninguno portugués ni español y sólo ingleses, se afirma que el viaje del pirata Drake en 1577 fue "la primera circunnavegación inglesa y tan solo la segunda que se había realizado hasta entonces", pero sin nombrar para nada a Magallanes, a Elcano ni a España, con la sibilina intención de manipular a los lectores y entiendan que fueron ellos los que hicieron la hazaña, ignorando así a los marineros portugueses y españoles.

 

Siempre fueron y lo siguen siendo, ridículos celosos de las grandezas de España y en cuanto llegan de veraneo a Málaga toman un taxi y se encajan en Gibraltar a comprobar si la colonia sigue siendo suya y no pierden ocasión de citarla con soberbia frente a Algeciras minimizando la importancia de ésta, diciendo que se sitúa "cerca de Gibraltar". No es de extrañar que sus iluminados turistas tomando el sol en nuestras playas se queden dormidos soñando en diabólicas empresas militares contra España. No lo pueden evitar.

 

Esperemos que nosotros celebremos este quinto centenario con la dignidad que se merece.  

volver arriba