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LOS CIEN AÑOS DE VIDA DE UN SENCILLO ALHAURINO: FRANCISCO VEGA ORTEGA

LOS CIEN AÑOS DE VIDA DE UN SENCILLO ALHAURINO: FRANCISCO VEGA ORTEGA

            La Fontana, a través de estas líneas, quiere transmitir como primicia a sus lectores la entrevista efectuada a D. Francisco Vega Ortega, el abuelo de Alhaurín de la Torre.

 

            El día 10 de marzo estuvimos presente en el cumpleaños de Francisco: ha cumplido cien años, o lo que es lo mismo un Siglo. Hemos podido comprobar y al mismo tiempo sentir un inmenso orgullo de charlar con una persona llena de sencillez, vitalidad, y con una mente limpia, ya que sus diálogos son el más puro sentimiento y todos expresados con honradez y claridad meridiana.

             Su corazón sigue latiendo como el mejor reloj suizo, pensamos que Francisco es historia, historia viva, y en ella deseamos verle con letras de oro.

             Agradecemos a la familia y a Francisco en particular, el honor que nos hace al recibirnos y autorizar la publicación de la siguiente entrevista:

 ¿En qué  año naciste  y donde?

  1. Nací el 10 de Marzo de 1902 en  la  Huerta  El Cordobés  de Alhaurín de la Torre.

 ¿Ha vivido fuera del pueblo alguna vez?

R. No nunca.

 ¿Cómo fue su infancia?

R. Fue buena, en la huerta teníamos de todo, por lo que no pasábamos necesidades; allí estuvimos hasta 1910, año en el que vendimos lo que teníamos para comprar la posá en el centro del pueblo, todo ello por recomendación de Juan Martínez y Manuel de Juana que le dijeron  a mi padre que se iba a poner rico y lo único que consiguió fue arruinarse.

 ¿Y su juventud?

R. Fue muy buena, porque en el año 1912 tomó mi tío Cristóbal Ortega Luque el casino y me metió a mí a trabajar, ya que su hijo Cristóbal trabajaba en la taberna que tenía enfrente, en la calle Mesones; posteriormente quitó la taberna y puso un cine.

 ¿Cuánto valía un café?

 R. Dos perras  gordas. Para recaudar lo que vale hoy un café tenía que vender más de 600. Y cuatro o cinco noches vendiendo con el casino lleno.

 ¿En que año se caso usted?

R. Me casé en el año 1936 en Málaga  porque en el pueblo la Iglesia estaba toma por un Comité que  formaron unos pocos.

¿Cuantos hijos tiene?

R, Uno, y dos que murieron  de parto.

 ¿Dónde hizo el Servicio Militar?

R. Estuve en dos o tres sitios; fui a la Línea de la Concepción  y aquello daba horror.

 ¿Por qué daba horror?

R. Porque habíamos casi 1.000 excedentes de cupo y me “arrecogieron” porque estaba la guerra de Melilla y hacían faltas mozos  y nos llevaron "parriba"; pidieron voluntarios para Cádiz y salimos  18, pero no era "pa" Cádiz  sino para la Guerra de Melilla  porque había  muchas bajas. Algunas quintas de mi época sirvieron 4 años.

 ¿Cuéntenos algo de la guerra en nuestro pueblo?

R. Fue un episodio muy triste, duro, penoso. Recuerdo que vivíamos en la calle Tejar y huimos del pueblo por los bombardeos; nos fuimos a la finca de Juan “Melosa”, nos refugiamos en un cañaveral junto a una fuente, con tan mala fortuna que las bombas cayeron muy cerca de nosotros; regresamos al pueblo con la idea de quedarnos en la casa y no salir por mucho bombardeo que hubiera.

 ¿Y la posguerra?

R. Yo lo pase muy bien porque tenía mucho trabajo: regaba de noche y luché mucho para que a mi mujer no le faltara para poner una comida.

 ¿ Que se cultivaba en el campo?

R, Trigo, cebada, habas, chícharos, patatas, que era el cultivo principal especialmente en los callejones. El sueldo era de dos pesetas.

También estuve trabajando en la fábrica del plomo; salíamos del pueblo andando a las cuatro y media de la madrugada para empezar a trabajar a las ocho y terminábamos a las cinco de la tarde, saliendo a las cinco y media de Málaga. Al final llegábamos de noche.

 ¿ A cuantos Alcaldes ha conocido?

R. El primero que recuerdo de niño fue Manuel Rocha; después a Pepe Roca, Corderito, Juan Martínez, Miguel “el Cilucero”, Curro “Caete”, Miguel “el Molio”, Cristóbal “el del Rincón”, Un sobrino de Cristóbal “el del Rincón”, Juan Rodríguez…

 Cuando Primo de Rivera fueron Alcaldes: El Teniente Celiran, Antonio “el de Gabriel”, El Crespo, El Chinito,

En la época de Franco fueron:  Pepe Mestanza, D, Ramón el del Cerro, Cristóbal Ortega (Cristobita), Tomás Bernal, Pepe Benítez, D. Juan García Martín, mi primo Antonio Vega, y el actual Joaquín Villanova.

¿A cual destacaría?

 R. Destacaría a Juan  Rodríguez, porque socorría  a muchos pobres e hizo las mejores fiestas de San Juan.

 Frasquito, ¿Ud. habrá conocido grandes riadas?

R. Si, grandes, muy grandes; conocí también dos seguidas: una que se llevo al “Seco”, un vecino que tenía una viña en Sierra Llana la cual lindaba con el arroyo y cuando empezó a llover a cántaros se metió en una cueva muy grande cerca del arroyo para protegerse del agua, pero llegó esta tan alta que lo saco de allí y se lo llevo y las gentes la llamaban La Ría El Seco. La otra fue de Lorente, pero esa fue en Campanillas. Lorente le pidió al dueño de una finca cerca del río un trozo sobresaliente de tierras al que nunca habían llegado las rías y con unos árboles que cortaron y cañas hizo la casa y vino una tormenta que pilló todas las viñas de Campanillas; cuando la mujer vio el agua dentro de la casa pego un grito, él  salió, cerro la puerta y se subió en lo alto de la casa para sostenerla con su peso, pero era tanta agua que la arrastró y al pasar por el puente de campanillas sé “arrecolgó” y se salvó. La mujer y los tres niños fueron a parar al Puente del Rey y se ahogaron. Él, a los dos días, se ahorcó.

 ¿Usted vivió la construcción de la vía del tren Málaga - Coin?

R. Si, yo tenía 13 o 14 años en ese tiempo y me acuerdo mejor porque como mi padre tenía la Posá y en ella se alojaban muchos obreros, tuve que ayudar mucho. No solo la vía del tren sino que al mismo tiempo se estaba construyendo la carretera por la falda de la sierra.

 ¿Alguna anécdota de aquellos trabajos?

R. En Alhaurín el Grande estaban cargando una vagoneta de uva y no se como se descuidaron que sale la vagoneta andando y todos corriendo detrás para nada porque no la pudieron pillar; mandaron el parte a las estaciones y fue a descarrilar donde se cruzaba la vía con los arcos de Zapata y acudió mucha gente por uvas. Hasta algunas cuadrillas abandonaron el trabajo.

 Usted tuvo una viña en la sierra, ¿Era rentable, que sembraba?

R. A mí me daba “Pa comé tó el invierno”; tenía un olivar, sembraba chicharos y “jabas pa mi Tobalico”, que se lo llevaba y encima se disgustó conmigo. (En este punto entrevistado, entrevistador y asistentes nos reímos con ganas, y fue cuando captamos el HUMOR DE FRASQUITO, humor con mayúsculas).

Nos han dicho que usted una vez se trajo en la burra dos cabras monteses de la sierra, ¿es verdad esto?

R. No, no fueron dos cabras sino que eran dos machos que se estaban peleando a la vera del Lagar y el del ventorrillo se iba arrimando a ellos hasta ponerse a tiro, y no fui yo quien se las trajo; pero no, no me hables más de cacería porque a mi cada vez que hablo de cacería me dicen que soy un embustero.

 Frasquito, cuéntenos algo sobre la recogida del tomillo en nuestro pueblo.

R. No me hable de eso; yo he ido por tomillo, mi padre, como te dije, dejo la huerta y tuvo que ir también por tomillo; eso me vino a mi “mu largo”. Era un trabajo mu duro, salir de noche, segar y meter en las barcinas 4 o 5 arrobas, cargártela y llevarla a la caldera; eso era mu duro, pero había mucha gente que comían de la sierra.

 Las batatas y los higos quitaron mucha hambre ¿Verdad Frasquito?

R. Mucha, claro, ¡si no había otra cosa! Yo regaba de noche con Gaspar el de Herrera, que era muy económico, y cuando terminábamos por la madruga, eso es lo que había, batatas “asas”.

 ¿Cuál le gusta más, el pueblo de su juventud o el de hoy?

R. El de antiguamente más, había más querer, estábamos más “apegaos” unos a otros, unas amistades más verdaderas.

 ¿Cómo esta usted de salud?

R. Yo estoy muy bien, de lo que estoy malamente es de dinero (nuevas risas y algunas bromas).

¿Qué hace Ud. durante el día?

R. Me levanto, hago la cama, como “to” lo que me ponen y no hago la comida porque no me dejan (perdí a mi madre muy jovencito, con 12 años y he hecho de “to”); después de almorzar me voy al bar a tomar café, charlar con los amigos y a las seis de la tarde me voy para la casa.

Frasquito para terminar, ¿que mensaje daría a las personas que lean esta entrevista?

R. Mensaje no, lo que quisiera es que viniera una fabrica que diera mucho trabajo aquí y que tengan todos mucha salud “pa” trabajar como yo he “tenío” y que duren como yo.

 

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