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La carta viral de un adolescente a sus padres:

La carta viral de un adolescente a sus padres:

De ABC.es

«Necesito pelear, que sobreviváis a que os odie y que no os rindáis»

Recuperamos la carta que la prestigiosa psicóloga Gretchen Schmelzer escribió en 2015 para ayudar a los padres con hijos adolescentes

Los padres de adolescentes estarán comprobando cómo esta etapa de la vida es muy difícil. Sus conductas no son fáciles de llevar o entender. Y las broncas en la familia suelen ser constantes. Ni padre ni madre entienden a su hijo. Pero tal y como recuerdan Eva Bach y Montse Jiménez en su libro «Adolescentes, qué maravilla», estos no tienen como objetivo hacer « la puñeta» a sus progenitores sino que «solo están buscando su norte, para lo cual necesitan que les acompañemos».

Para los progenitores que estén viviendo esta etapa con sus hijos, recuperamos esta carta que la prestigiosa psicóloga Gretchen Schmelzer escribió en 2015, pero que sirve tanto para ahora como para el futuro.

«La carta que tu adolescente no puede escribirte» es el título de esta texto escrito por ella misma como si fuera un adolescente en el que plasma el trasfondo que suelen esconder los jóvenes en esta etapa de la vida, invitando a los padres a reflexionar, entender y acompañar a sus hijos, aunque a veces cueste.

«Querido padre/madre:

Esta es la carta que quisiera poder escribirte.

En este momento estamos en una lucha. Lo necesito. Necesito esta pelea. No puedo explicarte las razones porque no tengo el idioma para ello y de todos modos no tendría sentido. Pero necesito esta pelea. Mal. Necesito odiarte ahora y necesito que sobrevivas. Necesito que sobrevivas a que te odie y que me odies a mí. Necesito esta pelea aunque también la odie. No importa de qué se trate esta vez: por la hora de volver a casa, por no haber hecho una tarea, por la lavandería, mi habitación desordenada, salir, quedarme, irme, no irme, novio, novia, no amigos, malos amigos. No importa. Necesito pelear contigo y necesito que pelees conmigo.

Necesito desesperadamente que sostengas el otro extremo de la cuerda. Aferrarme con fuerza mientras golpeo el otro extremo, mientras encuentro los asideros y los puntos de apoyo en este nuevo mundo. Solía saber quién era, quién eras, quiénes éramos. Pero en este momento no. En este momento estoy buscando mis límites y a veces solo puedo encontrarlos cuando estoy provocándote. Cuando llevo todo hasta el límite. Entonces siento que existo y por un minuto puedo respirar. Sé que anhelas el niño dulce que fui porque también anhelo a ese niño, y algo de ese anhelo es lo que me duele tanto en este momento.

Necesito esta pelea y necesito ver que no importa cuán malos o grandes sean mis sentimientos. No nos destruirán ni a ti ni a mí. Necesito que me quieras incluso en mi peor momento, incluso cuando parece que no te quiero. Necesito que te quieras a ti y a mí por los dos en este momento. Sé que apesta ser rechazado y etiquetado como el malo. Por dentro siento lo mismo, pero necesito que lo toleres y que otros adultos te ayuden. Porque yo no puedo hacerlo en este momento. Si quieres reunir a todos tus amigos adultos y tener un 'festival de ira-grupo-apoyo-para-sobrevivir-tu-adolescente', me parece bien. O hablar de mí a mis espaldas, no me importa. Solo no te rindas. No te rindas en esta pelea. Te necesito.

Esta es la pelea que me enseñará que mi sombra no es más grande que mi luz. Esta es la pelea que me enseñará que los malos sentimientos no significan el final de una relación. Esta es la pelea que me enseñará a escucharme a mí mismo, incluso cuando pueda decepcionar a otros.

Y esta lucha en particular terminará. Como cualquier tormenta, estallará. Y lo olvidaré y tú también. Y luego volverá. Y necesitaré que te aferres a la cuerda otra vez. Necesitaré esto una y otra vez durante unos años.

Sé que no hay nada satisfactorio en este trabajo para ti. Sé que probablemente nunca te lo agradeceré y ni siquiera reconoceré tu apoyo. De hecho, probablemente te criticaré por todo este arduo trabajo. Parecerá que nada de lo que hagas será suficiente. Y, sin embargo, confío completamente en tu habilidad para permanecer en esta pelea. No importa cuánto discuta. No importa cuánto me enfurruñe. No importa lo silencioso que sea.

Por favor, agárrate al otro extremo de la cuerda. Así sabré que estás haciendo el trabajo más importante que alguien podría estar haciendo por mí en este momento.

Con amor, tu adolescente».

 

 

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